viernes, 30 de junio de 2017

Nombramientos por el Sr. Obispo para 2017/18. D. Pedro Martínez Díaz, capellán del Centro Penitenciario de Villena

El Sr. Obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, monseñor Jesús Murgui Soriano, con fecha 29 de junio de 2017, ha realizado los siguientes nombramientos:

Vicaría I (Vega Baja del Segura):
-Rvdo. Sr. D. Francisco Román Rodríguez, párroco de Nª Sª del Pilar de Los Montesinos.
-Rvdo. Sr. D. Vicente Martínez Agulló, párroco de San Antón de Orihuela y atención pastoral a la ermita de El Sagrado Corazón, de El Escorratel.
-Rvdo. Sr. D. Ramón Belda Díez, párroco de San Fulgencio, de San Fulgencio.
-Rvdo. Sr. D. Marcos Antonio Giménez Cano, vicario parroquial de San Martín de Callosa de Segura.
-Rvdo. Sr. D. Víctor Manuel Ferrer García, vicario parroquial de Santas Justa y Rufina de Orihuela.
-Rvdo. Sr. D. Pablo José Cremades Socorro, vicario parroquial de San Andrés Apóstol de Almoradí.
-Rvdo. Sr. D. Jesús Ortuño Rodríguez, administrador parroquial de Santa Cruz de Almoradí.

Vicaría II (Alicante):
-Rvdo. Sr. D. Francisco Bernabé Alfonso, párroco de La Resurrección de Alicante.
-Rvdo. Sr. D. José Miguel Sánchez Florido, párroco de La Redención de Alicante, administrador parroquial de Nª Sª de los Desamparados y capellán del hospital de San Vicente.
-Rdvo. Sr. D. José López López-Egea, vicario parroquial de San Gabriel de Alicante.
-Rvdo. Sr. D. José Francisco García Juan, vicario parroquial de la Concatedral de San Nicolás de Alicante y colaborador de la Pastoral Universitaria.
-Rvdo. Sr. D. Antonio Ángel González Pastor, administrador parroquial de la parroquia de Santa Ana de Campello y vicario parroquial de Santa Teresa de Campello.
-Rvdo. Sr. D. Pedro Mas González, adscrito a la parroquia de San Pedro de Playa de San Juan.
-Rvdo. Sr. D. Kamil Krzysztof Bis, diácono, adscrito a la parroquia de San Juan Bautista, de San Juan de Alicante.
-Rvdo. Sr. D. Amador Romero Romero, capellán del Hospital General de Alicante.

Vicaría III (Bajo Vinalopó):
-Rvdo. Sr. D. Miguel Navarro Tomás, párroco de San Cayetano de Crevillent.
-Rvdo. Sr. D. Ramón Martínez Ramón, párroco de San Francisco de Asís de La Marina y administrador parroquial de San Andrés de Las Bayas.
- Rvdo. Sr. D. Eduardo Lorenzo García, párroco de El Buen Pastor de Elche
-Rvdo. Sr. D. Hebert Ramos, vicario parroquial de Nª Sª de Belén de Crevillent y capellán del Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent de Alicante.
-Rvdo. Sr. D. José Moya Payá, vicario parroquial de la Basílica de Santa María de Elche.
-Rvdo. Sr. D. Fulgencio Vegara Soler, adscrito a la parroquia de San Agatángelo de Elche.

Vicaría IV (Alto y Medio Vinalopó):
-Rvdo. Sr. D. José Antonio Fuentesauco, vicario parroquial de Santa Ana de Elda.
-Rvdo. Sr. D. Harold Mauricio Delgado Gutiérrez, vicario parroquial de San Juan Bautista de Monóvar y capellán del Hospital de Elda.
- Rvdo. P. Óscar Romano Yuste, CMF, vicario parroquial de San Francisco de Sales de Elda y capellán del Centro Penitenciario de Villena
-Rvdo. Sr. D. Francisco Miguel Vidal Martín-Toledano, diácono, adscrito a la parroquia de La Transfiguración de Ibi.
-Rvdo. Sr. D. Pedro Martínez Díaz, capellán del Centro Penitenciario de Villena.

Vicaría V (La Marina):
-Rvdo. Sr. D. Miguel Ángel Marcos Botella, párroco de Nª Sª de las Nieves de Calpe.
-Rvdo. Sr. D. Abelino Mora Meza, vicario parroquial de Nª Sª del Consuelo de Altea.
-Rvdo. Sr. D. Estanislao Trives Sánchez, vicario parroquial de San Jaime de Benidorm y colaborador de la Pastoral Universitaria.
- Rvdo. Sr. D. Pedro Crespo Ciscar, capellán del Hospital Marina Baixa
Servicios diocesanos:
- Rvdo. Sr. D. Manuel Martínez Miravete, Director Espiritual en el Teologado de Alicante.
- Rvdo. Sr. D. Agustín Sánchez Manzanares, Director Espiritual de filósofos en el Seminario de Orihuela y vicario parroquial de la S.I. Catedral de El Salvador y Santa María, de Orihuela
- Rvdos. Sres. D. José Navarro Navarro y D. Miguel Ángel Cremades Romero, formadores externos en el Teologado de Alicante.
- Rvdo. Sr. D. Marcos Antonio Andreu Valero, Director Espiritual en el Seminario de Orihuela, y Estudios Superiores en la Universidad Católica de Murcia.
-Rvdo. Sr. D. Mikel Fernández Uribe, Estudios Superiores en Roma.
-Rvdo. Sr. D. Venancio Ruiz Nadal, Consiliario de la Delegación Diocesana de Laicos.
-Rvdo. Sr. D. Roque Carlos Jiménez Jiménez, Director del Secretariado Diocesano de Pastoral de la Salud.
- Rvdo. Sr. D. Eduardo Lorenzo García, Adjunto al Director del Secretariado Diocesano de Catequesis.
-Rvdo. D. José Manuel Bascuñana Burgos, Director del Centro Diocesano de Espiritualidad.
-Rvdo. D. Francisco Javier Colomina Campos, Subdirector del Centro Diocesano de Espiritualidad.
-Rvdo. Sr. D. Mariano Martínez Pérez, Consiliario Diocesano de Acción Católica General.
- D. Francisco Luis Soler Alós, Año de Pastoral en el Seminario de Orihuela.
Nuevos oficiales para las siguientes causas de canonización de la Diócesis de Orihuela-Alicante:
  • Investigación supletiva SD Rebeca Rocamora, fiel laica:
  • Delegado episcopal: Rvdo. Sr. D. Francisco Román Rodríguez.
  • Promotor de justicia: Rvdo. Sr. D. José Luis Casanova Cases.
  • Notario: D. José Joaquín Ferrándiz Maestre.
  • Investigación supletiva SD Cayetano Perea, fiel laico        
  • Delegado episcopal: Rvdo. Sr. D. Eloy Martín García.
  • Promotor de justicia: Rvdo. Sr. D. Ramón Vicente Cano Montoya.
  • Notario: D. José Joaquín Ferrándiz Maestre.
  • Para la causa SD Vicente Giner Giner, presbítero, y doce fieles laicos (en proceso sobre martirio)                                          
  • Postulador: Rvdo. Sr. D. Vicente Ramón Escandell Abad
  • Delegado episcopal: Rvdo. Sr. D. Francisco Javier Olivares Martínez.
  • Notario adjunto: D. José Joaquín Ferrándiz Maestre.

Finaliza la reunión de la Comisión Permanente de junio de 2017

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española ha celebrado su reunión los días 26 y 27 de junio en la Casa de la Iglesia, en Madrid.
Los retos de la Educación hoy
Uno de los asuntos que ha tratado la Comisión Permanente ha sido los retos de la educación hoy. Ha expuesto el tema el presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, Mons. César Augusto Franco. También ha informado sobre la marcha de la mesa eclesial de la educación de cara al Pacto Educativo y de la Enseñanza religiosa en España. Esta mesa se constituyó el 2 de marzo de 2017 y están representadas las instituciones de la Iglesia católica implicadas en el campo de la educación.
Presente y futuro del Apostolado seglar
El presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, Mons. Javier Salinas, ha sido el encargado de presentar el tema, “El Apostolado seglar en España: Presente y futuro”.
Entre otros asuntos, Mons. Salinas ha hablado sobre la naturaleza y misión del apostado laical y sobre su formación. Ha informado sobre el II Congreso Internacional sobre Acción Católica que se celebró en Roma del 27 al 28 de abril. Además, ha adelantado los próximos eventos en los que trabaja su Comisión:
  • La Acción Católica General ha organizado un encuentro de laicos de parroquias que recorrerán el Camino de Santiago del 27 de julio al 2 de agosto, para luego celebrar una Asamblea en Santiago de Compostela del 3 al 6 de agosto. Será un encuentro abierto donde laicos de parroquias de todas las diócesis puedan reflexionar sobre su propia vocación para ayudar a construir “parroquias con actitud de salida”. El lema, “Salir, caminar y sembrar siempre de nuevo”.
  • La XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que se celebrará en el mes de octubre de 2018 sobre “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. La Comisión Permanente aprobó en su anterior reunión un grupo de trabajo que está llevando a cabo en España el proceso de consulta sobre el documento preparatorio para esta Asamblea.
  • La Jornada Mundial de la Familia (Dublín 2018), que se celebrará con el lema, “El Evangelio de la familia, alegría para el mundo” y la Jornada Mundial de la Juventud (Panamá 2019), que tendrá como hilo conductor las palabras de la Virgen María “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra”.
El don de la vocación presbiteral
Otro de los temas del orden del día ha sido la nueva Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis “El don de la vocación presbiteral” que hizo pública la Santa Sede el 8 de diciembre de 2016. El presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades, Mons. Joan Enric Vives, ha informado sobre el trabajo que está realizando la comisión de estudio para su puesta en marcha en la Iglesia en España.
Otros temas del orden del día
Los presidentes de las Comisiones Episcopales han expuesto las actividades y proyectos que están realizando, con el fin de hacer un seguimiento del Plan Pastoral de la CEE, “Iglesia en misión al servicio de nuestro pueblo” (20016-2020).
En el capítulo económico, se han aprobado los balances y liquidación presupuestaria del año 2016 del Fondo Común Interdiocesano, de la Conferencia Episcopal Española y de los órganos que de ella dependen.
Calendario de reuniones
La Comisión Permanente también ha aprobado el calendario de las reuniones de los órganos de la Conferencia Episcopal Española para el año 2018. Los ejercicios espirituales para los obispos se han fijado del 7 al 13 de enero. Las reuniones de la Asamblea Plenaria del 16 al 20 de abril y del 19 al 23 de noviembre. La Comisión Permanente se reunirá los días 27 y 28 de febrero; 26 y 27 de junio; y 2 y 3 de octubre.
Nombramientos
 Como es habitual después de la Asamblea Plenaria de renovación de cargos, la Comisión Permanente ha confirmado, por un periodo de tres años, a los directores de secretariados de las siguientes Comisiones Episcopales:
  • Luis García Gutiérrez, como director del secretariado de la Comisión Episcopal de Liturgia.
  • José Luis Pinilla Martín, SJ, como director del secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones.
  • Anastasio Gil García, como director del secretariado de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias.
  • Fernando Fuentes Alcántara, como director del secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral Social.
  • Pablo Delclaux de Müller, como director del secretariado de la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural.
  • Manuel E. Barrios Prieto, como director del secretariado de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales.
  • Sergio Requena Hurtado, como director del secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades.
  • Juan Luis Martín Barrios, como director del secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral y de la Subcomisión Episcopal de Catequesis.
  • José Gabriel Vera Beorlegui, como director del secretariado de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social.
  • José Miguel García Pérez, como director de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis.
  • Raquel Pérez Sanjuán, como directora del secretariado de la Subcomisión Episcopal de Universidades
  • Lourdes Grosso García, M.Id., como directora del secretariado de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.
Además, ha nombrado directores de secretariado de las siguientes Comisiones Episcopales:
  • Juan Carlos Mateos González, sacerdote de la archidiócesis de Toledo, director del secretariado de la Comisión Episcopal de Clero.
  • Jesús Pulido Arriero, sacerdote de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos del Sagrado Corazón de Jesús, como director del secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe.
Otros nombramientos
  • Josep Ángel Sáiz Meneses, obispo de Terrassa, como consiliario nacional del movimiento “Cursillos de Cristiandad de España”.
  • Enrique Alarcón García, laico de la diócesis de Albacete, como presidente general del movimiento “Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad – FRATER – España”.
  • José Moreno Losada, sacerdote de la archidiócesis de Mérida-Badajoz, como consiliario general del movimiento “Profesionales Cristianos” de Acción Católica.
  • Fabián Brito López, laico de la diócesis de Tenerife, como presidente de la asociación “Scouts Católicos de Canarias” (SCC).
  • Salustiano Silva Bejarana, laico de la diócesis de Coria-Cáceres, como presidente general del “Movimiento Rural Cristiano” (Prórroga por un año más).
  • José Manuel Lozano Zazo, sacerdote de la archidiócesis de Madrid, como consiliario nacional de la asociación “Apostolado de Nuestra Señora de Fátima en España”.
  • Álvaro Martínez Moreno, laico de la diócesis de Córdoba como presidente nacional del Movimiento “Cursillos de Cristiandad de España”.
  • Eduardo Toraño López, sacerdote de la archidiócesis de Madrid, como asesor espiritual nacional de la asociación “Renovación Carismática de España” (RCCE).
  • Pablo Garamendi Lecanda, laico de la diócesis de Bilbao, como presidente nacional de la Federación Española de Hospitalidades de Nuestra Señora de Lourdes.
  • Francisco José González Jiménez, sacerdote de la diócesis de Coria-Cáceres como asesor eclesiástico de OCASHA.
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miércoles, 28 de junio de 2017

Pablo y José naturales de Aspe y Sax, darán el “sí” definitivo al sacerdocio este sábado, 1 de julio

Pablo Cremades Socorro y José Moya Payá fueron ordenados diáconos, el paso previo al sacerdocio, el pasado 17 de diciembre. Y tras estos meses de “prácticas pastorales” en dos parroquias de Almoradí y Elche darán el “sí” definitivo al sacerdocio este sábado, 1 de julio, en la Concatedral de San Nicolás de Alicante. La ceremonia, que dará comienzo a las 11:00 horas y será presidida por el obispo diocesano D. Jesús Murgui, estará dotada de gran solemnidad y emotividad esperándose además una multitudinaria asistencia. Familiares, amigos y sacerdotes acudirán desde todos los puntos de la provincia para acompañar a estos diáconos en su paso definitivo hacia el presbiterio.

A partir de ese momento la Iglesia de Orihuela-Alicante contará con dos nuevos sacerdotes que pasarán definitivamente a desempeñar labores y proyectos pastorales para una comunidad parroquial concreta de la Diócesis. Sus edades oscilan entre los 24 y los 32 años, proceden de localidades diferentes y afrontan esta nueva etapa con los nervios y la ilusión propia de quien ve su sueño cumplido.

El mayor de ellos es Pablo Cremades Socorro, con 32 años y nacido en Aspe. Pablo entró al seminario a los 26 años y cuando se le pregunta si recomendaría esta experiencia a otros niños y jóvenes dice: “sin dudarlo. Además, estoy seguro de que el Señor sigue llamando a muchos niños y jóvenes, y seguir a Cristo sería lo mejor que podrían hacer en su vida. Lo que ocurre es que en ocasiones el miedo a lo desconocido nos paraliza, nos incapacita para dar un paso tan importante”. Su primera misa solemne la dará el sábado 8 de julio en su ciudad natal, Aspe, en la Basílica de Nuestra Señora del Socorro, a las 20:00 h. Y, al día siguiente, domingo 9 de julio, presidirá una eucaristía de acción de gracias en San Andrés de Almoradí, a las 11:00 h, donde ha estado como diácono.

Por su parte, José Moya Payá, con 24 años y nacido en Sax, se decidió por el sacerdocio a los 12 años a raíz de una visita a su primo al propio Seminario. “Aquel día, a raíz de un video vocacional que prepararon para ese año, descubrí en la alegría y en la cercanía de Dios de los seminaristas, que Dios me llamaba a ser sacerdote” explica José. Para él este sábado será “un día muy especial”. “Seguramente con muchos nervios intentando ser consciente del regalo tan grande que Dios me va a dar” añade. Su primera misa solemne la dará el domingo 2 de julio en su ciudad natal, Sax, en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, a las 19:30 h. Y, al domingo siguiente, 9 de julio, presidirá una eucaristía de acción de gracias en la Basílica de Santa María de Elche, a las 20:00 h, donde ha estado como diácono.

San Pedro y San Pablo, Solemnidad

Cada 29 de junio, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles, recordamos a estos grandes testigos de Jesucristo y, a la vez, hacemos una solemne confesión de fe en la Iglesia una, santa, católica y apostólica. Ante todo es una fiesta de la catolicidad.

Tan atrás como en el siglo cuarto se celebraba una fiesta en memoria de los Santos Pedro y Pablo en el mismo día, aunque el día no era el mismo en Oriente que en Roma. El Martirologio Sirio de fines del siglo cuarto, que es un extracto de un catálogo Griego de santos del Asia Menor, indica las siguientes fiestas en conexión con la Navidad (25 de diciembre): 26 dic. San Estéban; 27 dic. Santos Santiago y Juan; 28 dic. Santos Pedro y Pablo.
 
La fiesta principal de los Santos Pedro y Pablo se mantuvo en Roma el 29 de junio tan atrás como en el tercero o cuarto siglo. La lista de fiestas de mártires en el Cronógrafo de Filócalo coloca esta nota en la fecha - "III. Kal. Jul. Petri in Catacumbas et Pauli Ostiense Tusco et Basso Cose." (=el año 258) . El "Martyrologium Hieronyminanum" tiene, en el Berne MS., la siguiente nota para el 29 de junio: "Romae via Aurelia natale sanctorum Apostolorum Petri et Pauli, Petri in Vaticano, Pauli in via Ostiensi, utrumque in catacumbas, passi sub Nerone, Basso et Tusco consulibus" (ed. de Rossi--Duchesne, 84).
 
La fecha 258 en las notas revela que a parir de ese año se celebraba la memoria de los dos Apóstoles el 29 de junio en la Vía Apia ad Catacumbas (cerca de San Sebastiano fuori le mura), pues en esta fecha los restos de los Apóstoles fueron trasladado allí (ver arriba). Más tarde, quizá al construirse la iglesia sobre las tumbas en el Vaticano y en la Vía Ostiensis, los restos fueron restituidos a su anterior lugar de descanso: los de Pedro a la Basílica Vaticana y los de Pablo la iglesia en la Vía Ostiensis.
 
En el sitio Ad Catacumbas se construyó, tan atrás como en el siglo cuarto, una iglesia en honor de los dos Apóstoles. Desde el año 258 se guardó su fiesta principal el 29 de junio, fecha en la que desde tiempos antiguos se celebraba el Servicio Divino solemne en las tres iglesias arriba mencionadas (Duchesne, "Origines du culte chretien", 5ta ed., París, 1909, 271 sqq., 283 sqq.; Urbano, "Ein Martyrologium der christl. Gemeinde zu Rom an Anfang des 5. Jahrh.", Leipzig, 1901, 169 sqq.; Kellner, "Heortologie", 3ra ed., Freiburg, 1911, 210 sqq.). La leyenda procuró explicar que los Apóstoles ocupasen temporalmente el sepulcro Ad Catacumbas mediante la suposición que, enseguida de la muerte de ellos los Cristianos del Oriente deseaban robarse sus restos y llevarlos al Este. Toda esta historia es evidentemente producto de la leyenda popular.
 
Una tercera festividad de los Apóstoles tiene lugar el 1 de agosto: la fiesta de las Cadenas de San Pedro. Esta fiesta era originariamente la de dedicación de la iglesia del Apóstol, erigida en la Colina Esquilina en el siglo cuarto. Un sacerdote titular de la iglesia, Filipo, fue delegado papal al Concilio de Éfeso en el año 431. La iglesia fue reconstruida por Sixto II (432) a costa de la familia imperial Bizantina. La consagración solemne pudo haber sido el 1 de agosto, o este fue el día de la dedicación de la anterior iglesia. Quizá este día fue elegido para sustituir las fiestas paganas que se realizaban el 1 de agosto. En esta iglesia, aún en pié (S. Pietro en Vincoli), probablemente se preservaron desde el siglo cuarto las cadenas de San Pedro que eran muy grandemente veneradas, siendo considerados como reliquias apreciadas los pequeños trozos de su metal.
 
De tal modo, la iglesia desde muy antiguo recibió el nombre in Vinculis, convirtiéndose la fiesta del 1 de agosto en fiesta de las cadenas de San Pedro (Duchesne, op. cit., 286 sqq.; Kellner, loc. cit., 216 sqq.). El recuerdo de ambos Pedro y Pablo fue más tarde relacionado con dos lugares de la antigua Roma: la Vía Sacra, en las afueras del Foro, adonde se decía que fue arrojado al suelo el mago Simón ante la oración de Pedro y la cárcel Tullianum, o Carcer Mamertinus, adonde se supone que fueron mantenidos los Apóstoles hasta su ejecución.
 
También en ambos lugares se erigieron santuarios de los Apóstoles y el de la cárcel Mamertina aún permanece en casi su estado original desde la temprana época Romana. Estas conmemoraciones locales de los Apóstoles están basadas en leyendas y no hay celebraciones especiales en las dos iglesias. Sin embargo, no es imposible que Pedro y Pablo hayan sido confinados en la prisión principal de Roma en el fuerte del Capitolio, de la cual queda como un resto la actual Carcer Mamertinus.

martes, 27 de junio de 2017

Las tres reglas fundamentales para los lectores en la Misa

Un lector escribe: “Quisiera saber si hay indicaciones precisas dictadas por el magisterio o simplemente por la tradición que expliquen cómo se debe comportar un lector durante la misa. Las lecturas del día y los salmos no deben ser leídos, sino anunciados. ¿Podrían hacer un pequeño elenco de los "errores" más comunes? Por ejemplo, a veces oigo decir como conclusión de una lectura "Es palabra de Dios" en lugar de "palabra de Dios". Y también, hay quien pone mucho énfasis en leer, a menudo cambiando fuertemente el tono de voz en los diálogos directos…. Hay quien levanta la mirada a los bancos y quien en cambio nunca alza los ojos y los tiene fijos en el texto. Gracias".

El liturgista Enrico Finotti explica: “La Palabra de Dios en la celebración litúrgica debe ser proclamada con sencillez y autenticidad. El lector, en resumen, debe ser él mismo y proclamar la Palabra sin artificios inútiles. De hecho, una regla importante para la dignidad misma de la liturgia es la de la verdad del signo, que afecta a todo: los ministros, los símbolos, los gestos, los ornamentos y el ambiente”.

Dicho esto, prosigue Finotti, “es también necesario solicitar la formación del lector, que se extiende a tres aspectos fundamentales”.

1. La formación bíblico-litúrgica

“El lector debe tener al menos un conocimiento mínimo de la Sagrada Escritura: estructura, composición, número y nombre de los libros sagrados del Antiguo y Nuevo Testamento, sus principales géneros literarios (histórico, poético, profético, sapiencial, etc.). Quien sube al ambón debe saberlo que va a hacer y qué tipo de texto va a proclamar.

Además, debe tener una suficiente preparación litúrgica, distinguiendo los ritos y sus partes y sabiendo el significado del propio papel ministerial en el contexto de la liturgia de la palabra. Al lector corresponde no sólo la proclamación de las lecturas bíblicas, sino también la de las intenciones de la oración universal y otras partes que le son señaladas en los diversos ritos litúrgicos”.

2. La preparación técnica

El lector debe saber cómo acceder y estar en el ambón, cómo usar el micrófono, cómo usar el leccionario, cómo pronunciar los diversos nombres y términos bíblicos, de qué modo proclamar los textos, evitando una lectura apagada o demasiado enfática.

Debe tener clara conciencia de que ejerce un ministerio público ante la asamblea litúrgica: su proclamación por tanto debe ser oída por todos. El Verbum Domini con el que termina cada lectura no es una constatación (Esta es la Palabra de Dios), sino una aclamación llena de asombro, que debe suscitar la respuesta agradecida de toda la asamblea (Deo gratias).

3. La formación espiritual

La Iglesia no encarga a actores externos el anuncio de la Palabra de Dios, sino que confía este ministerio a sus fieles, en cuanto que todo servicio a la Iglesia debe proceder de la fe y alimentarla. El lector, por tanto, debe procurar cuidar la vida interior de la Gracia y predisponerse con espíritu de oración y mirada de fe.

Esta dimensión edifica al pueblo cristiano, que ve en el lector un testigo de la Palabra que proclama. Esta, aunque es eficaz por sí misma, adquiere también, de la santidad de quien la transmite, un esplendor singular y un misterioso atractivo.

Del cuidado de la propia vida interior del lector, además que del buen sentido, dependen también la propiedad de sus gestos, de su mirada, del vestido y del peinado. Es evidente que el ministerio del lector implica una vida pública conforme a los mandamientos de Dios y las leyes de la Iglesia.

Leer en misa es un honor, no un derecho

Esta triple preparación, precisa el liturgista, “debería constituir una iniciación previa a la asunción de los lectores, pero después debería seguir siendo permanente, para que no se relajen las costumbres. Esto vale para los ministros de cualquier grado y orden.

Será finalmente muy útil para él mismo y para la comunidad que todo lector tenga el valor de verificar si siguen estando en él todas estas cualidades, y si disminuyeran, saber renunciar con honradez.

Realizar este ministerio es ciertamente un “honor” y la en Iglesia siempre se ha considerado así. Sin embargo, concluye, no se puede acceder a él a toda cosa, ni debe ser considerado un derecho, sino un servicio en pro de la asamblea litúrgica, que no puede ser ejercido sin las debidas habilitaciones, por el honor de Dios, el respeto a Su pueblo y la eficacia misma de la liturgia.